domingo, septiembre 16, 2007

A las clases en medio de un gran peligro

Servicios Google/El Caribe, Matutino Dominicano

Azua, Rep. Dom. A pesar del interés en llevar a recibir el pan de la enseñanza a estos escolares, la osada conductora del vehículo, más allá de violar las leyes de tránsito, no repara en el peligro a que somete a estos menores.

En esta ciudad del sur del país son comunes escenas como estas, y las autoridades parecen ser indiferentes. Los accidentes de tránsito están entre las principales causas de muertes en personas en edad productiva en el país.


Nota del Editor:

Hay nueva esperanza con Miguel Vargas que más de ser un profesional inteligente, amigo de ambos líderes citados en el, párrafo anterior, ha demostrado que es un hombre organizado...
.
Escenas como estas ocurren en la capital y en todo el territorio nacional. Llo que debió hacer el gobierno es ir dotando las principales ciudades del país de autobuses en un adecuado sistema de transporte público y entregar a cada estudiante una tarjeta de pase gratis, en el caso de los pequeñitos darle también una tarjeta a la madre o la persona encargada de llevarlos y recogerlos.

Claro que para eso hace falta voluntad política y vocación de servir al país, pero nuestros gobernantes hasta ahora han perdido la perspectiva. El Metro por ejemplo no es la solución por sus limitaciones, no resolverá ni siquiera el problema de transporte del 6 por ciento que se estima cubre esa ruta, con toda la millonada que se gasta en ese adefesio, engendro del demonio, criticado por todos y con la rebaja de los onerosos salarios de los funcionarios, bien podría haberse instaurado un sistema de transporte nacional.

El transporte de trenes debió iniciarse en el área interurbana, utilizando lo que queda de los rieles de los trenes del CEA, que desmanteló Leonel en su primer Gobierno y que inició su rehabilitación el gobierno de Hipólito, cosa que ha parado Leonel, los rieles de la vieja red nacional como en Esperanza, el de San Francisco, La vega, Sánchez, han sido robados igual que los de San Pedro de Macorís y los campos de caña de Hato Mayor y El Seibo, los de los ingenios Haina, Ozama y Boca Chica, los de Azua y Barahona, en el crimen de robo hay hasta generales envueltos, la prensa lo ha denunciado y retratado un coronel con uniforme y todo en plena faena, la culpa es de Leonel pues a quien se le ocurre desmantelar una industria de esa magnitud que provee divisas al país y fuente de trabajo, había claro está; que modernizarla pero no desmantelarla.

Se recuerda el escándalo revelado en la prensa para esos días sobre la venta de los terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA) a 25 centavos de Dólar, por tarea, ni que dudar que la dolosa venta era hecha a sus amigos y compinches, el gobierno de Hipólito no tocó el tema y mucho menos rescató los terrenos, es por eso que digo que existe un régimen de complicidad por encima de la Ley. La venta de azúcar mejicano en las bodegas y supermercados dominicanos era general, no se veía un grano de Azúcar criolla para 1998, a mitad del anterior gobierno de Leonel, todo el azúcar que se consumía en el país era importado y no pudo la nación completar su cuota azucarera del mercado preferencial de los EEUU.

Son tantos nuestros problemas, que no podemos ni por asomo imaginar que un gobierno los resuelva todos, lo ideal sería que se inicie un proyecto de reordenamiento del país y se le de seguimiento pero resulta que esto no es posible, porque parece que nuestra clase política no esta interesada en ello. No estoy inventando nada eso es parte de las propuestas de José Francisco Peña Gómez y Jacobo Majluta, idos a destiempo.

Hay nueva esperanza con Miguel Vargas que más de ser un profesional inteligente, fue amigo de ambos líderes citados en el, párrafo anterior, ha demostrado que es un hombre organizado y esperamos inicie un programa de reordenamiento de la vida nacional y deje sentadas las bases para la institucionalización del Estado Dominicano y tambien las leyes de amarre para que los sucesivos gobiernos no sigan con la maña de destruir lo que los otros han hecho.

Miguel ha dicho que el Metro, por ejemplo; es caro y no va a resolver el problema del transporte, pero ha prometido adecuarlo y hacerlo funcional porque esa cuantiosa inversión del Estado no se puede dejar perdida totalmente, para ello dijo que buscará el concurso de inversionistas privados y eso vale. ¡Hay que reordenar la vida nacional de manera integral! (MI)